¿Qué sabemos de África? Poco, ni siquiera qué tamaño tiene. Denunciar la imagen, la proyección hacia el exterior o el estereotipo de este continente, lugar del que todos los humanos procedemos, es una manera de tenerlo más presente y de no olvidar la injusticia a muy diferentes escalas que soporta en silencio desde hace siglos.
La imagen habla por sí misma y poco más cabe añadir. Sólo decir que aquel mapa mundi con el que estudiaste en el colegio, está basado en un modelo de hace quinientos años y que, por ejemplo, Groenlandia es en realidad catorce veces más pequeña que África, aunque ahí estén representadas con un tamaño similar.
